Marc Fitze lleva “Los cuatro elementos” al Festival Internacional de Órgano en Montevideo, Paysandú y Salto

El organista suizo presentará un programa concebido alrededor del agua, el fuego, el aire y la tierra, con músicas de Kerll, Debussy, Falla, Jehan Alain, Karg-Elert y Francis Chapelet, además de una improvisación propia. La gira comenzará el 27 de septiembre en Montevideo y continuará el 3 y 4 de octubre en Paysandú y Salto.
Clásica14 de septiembre de 2026Mauricio Ochoa UriosteMauricio Ochoa Urioste

El órgano puede ser arquitectura, respiración, estruendo y silencio. Sobre esa capacidad casi física del instrumento se construye Los cuatro elementos, el programa que el organista suizo Marc Fitze presentará en Uruguay dentro de la temporada XL del Festival Internacional de Órgano. La propuesta llegará primero a Montevideo, el domingo 27 de septiembre, y viajará posteriormente a Paysandú y Salto durante el primer fin de semana de octubre.

No se trata de un recital organizado simplemente por épocas o escuelas. El hilo conductor será más elemental —en el sentido literal del término—: agua, fuego, aire y tierra. A partir de esas cuatro imágenes, Fitze reúne repertorio de varios siglos y utiliza el órgano como una enorme paleta de colores, capaz de sugerir desde una catedral sumergida hasta la violencia del fuego o la materia sonora de un volcán.

El programa se abre con la Battaglia, de Johann Kaspar Kerll, fechada en 1675, una puerta barroca antes de ingresar propiamente en el recorrido por los elementos. Después llegará el agua con La cathédrale engloutie, de Claude Debussy, en arreglo para órgano del propio Fitze. La célebre página debussysta, concebida originalmente para piano, imagina una catedral que emerge y vuelve a hundirse en el mar; trasladada al órgano, esa arquitectura sonora encuentra un instrumento capaz de convertir registro, reverberación y masa armónica en una experiencia casi espacial.

El fuego aparecerá con la Danza ritual del fuego, de Manuel de Falla, también en transcripción de Fitze. La obra procede del universo de El amor brujo y constituye uno de los ejemplos más reconocibles del impulso rítmico del compositor español. La adaptación al órgano plantea un desafío atractivo: trasladar al teclado y a los registros del instrumento una música cuyo carácter original depende intensamente de la pulsación, el color y la energía orquestal.

Entre esos territorios aparece una de las partes más personales del concierto. Fitze interpretará una improvisación sobre “Elías en el Horeb”, articulada en cuatro episodios —La tierra reseca, El agua huye, El miedo al fuego y En el silencio del viento—. El organista ya ha presentado este concepto de los cuatro elementos en otros escenarios europeos, combinando repertorio escrito con improvisación y transcripciones propias.

Para el aire, el programa incluye el Aria de Jehan Alain, compositor francés cuya breve vida dejó una de las producciones organísticas más singulares del siglo XX. A continuación aparecerá Sigfrid Karg-Elert con la Ciaconna con variazioni, una obra vinculada a su repertorio para harmonium y teclado que desarrolla una estructura de variaciones sobre un esquema persistente. La pieza forma parte de la tercera sonatina en la menor, op. 14.

La tierra llegará finalmente con Etna 71, de Francis Chapelet, obra construida a partir de grabaciones sonoras del volcán activo. Es probablemente uno de los momentos más inusuales del programa: el órgano deja de representar solamente una tradición litúrgica o concertística y se convierte en vehículo para pensar el paisaje, la materia y el sonido natural.

Un organista entre tradición e investigación sonora

Nacido en Berna en 1974, Marc Fitze estudió órgano en la Musik-Akademie Basel con Guy Bovet y en el New England Conservatory de Boston con Yuko Hayashi. Es organista de la Heiliggeistkirche de Berna y docente de órgano en el conservatorio de la ciudad; además, desarrolla una actividad especialmente vinculada a los instrumentos históricos y al Kunstharmonium. Su trayectoria incluye conciertos internacionales y proyectos dedicados tanto al repertorio barroco como a la exploración de sonoridades menos habituales.

Esa amplitud explica bien el espíritu de Los cuatro elementos. Aquí conviven un compositor barroco del siglo XVII, el impresionismo de Debussy, la España de Falla, la escritura francesa de Alain, el mundo sonoro de Karg-Elert y una creación contemporánea inspirada por un volcán. No hay intención de presentar una historia lineal del órgano: hay, en cambio, una invitación a escuchar de qué manera un mismo instrumento puede adquirir identidades muy distintas.

La visita se inscribe además en un año significativo para el Festival Internacional de Órgano, que celebra su temporada número 40. La Congregación Evangélica Alemana de Montevideo ya inauguró esta edición en enero con el tradicional Concierto de Reyes y ha desarrollado durante el año distintos programas dedicados al instrumento.

Tres conciertos en Uruguay

La primera presentación de Marc Fitze tendrá lugar el domingo 27 de septiembre a las 16:00 en la Congregación Evangélica Alemana de Montevideo, en Blanes 1116 esquina Durazno. La entrada será mediante una colaboración de $450, y la jornada incluirá una reflexión del pastor Jerónimo Granados.

La gira continuará el sábado 3 de octubre a las 20:00 en la Basílica Nuestra Señora del Rosario de Paysandú y finalizará el domingo 4 de octubre a las 17:00 en la Catedral Basílica de San Juan Bautista de Salto.

Más que una sucesión de piezas, Los cuatro elementos propone escuchar el órgano como un instrumento capaz de contar una historia sin palabras: agua que emerge, fuego que danza, aire que respira y tierra que resuena. Para una temporada que celebra cuatro décadas de actividad, el programa parece especialmente apropiado: tradición y experimentación reunidas en un instrumento cuya historia continúa produciendo nuevas formas de escuchar.

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